Prision Graff: Barrotes físicos, no espirituales

Cientos de días han pasado, cuantos galones de pintura, los incontables brochazos que ayudaron a dar vida a un proyecto que no fue fácil y que contó con el corazón de muchos, pero también con el aprovechamiento de otros pocos. Prision Graff (PG) termina una etapa importante, desmitificando el lugar físico que debe tener el arte y ratificando el poder que este tiene.

Texto: Sebastián Lazo Siriani

Fotografía: Miguel Lara Urzúa

Prision Graff - Bellavista

La cárcel de Puente Alto y Colina II, fueron el marco donde se experimentó, en diversas etapas, la entrega sana de distracción, arte y cultura, a quienes por diversos motivos fueron privados de libertad. PG jamás intentó ser una apología, o excusar el mal obrar o errores insalvables, solo se quiso mostrar y solventar sus carencias mediante la expresión de la pintura.

Prision Graff - Bellavista

Por eso esta nueva instancia, fuera del recinto penitenciario, comunicando al mundo que PG se había llevado a cabo. El barrio Bellavista fue el epicentro de una celebración que quiso cargar, durante un tiempo, a los transeúntes de un proyecto artístico que, intentó ir más allá. Desde las entrañas del rechazo, hasta una arteria de la ciudad, sacando del olvido a esos que sean privado de su vida.

Prision Graff - Bellavista

Prision Graff surgió como un momento de recogimiento para los que participaron como organizadores, muralistas y reclusos. Barreras sociales se prohibieron, se desconocieron, tratando de engranar lo que nos hace iguales, el ser personas, capaces de sentir, ignorando, aunque fuese por momentos, conductas deplorables y penadas socialmente.

Prision Graff - Bellavista

El fin de este proyecto, al menos por ahora, deja un sabor extraño. Desmitificó mucho lo que se dice de los presos, pero también y, lamentablemente, reveló que los egos pesan más que el altruismo que muchos creen practicar. Prision Graff, ratificó la grandeza de cada uno de los que participaron, pero expuso otras cosas que siempre queremos dejar atrás y con las que lidia todos los días, nuestros miedos e inseguridades. PG más que marcas de brocha y pincel, una marca en los corazones y memorias de los que estuvieron ahí.

La galería completa de lo que fue Prision Graff en Bellavista, la puedes revisar pinchando aquí.