Nuclear: Thrash y headbanging por doquier (+ Dezaztre natural – Dekapited – Conflicted)

Chile ha sido cuna de la escena Thrash Metal sudamericana desde los 80’s, esta perene relación se fortalece con cada banda que rememora y propone seguir con los veloces y machacantes sonidos que postula el estilo. Desde ese romanticismo, Nuclear  apostó a celebrar los diez años de su debut discográfico, reafirmando su evolución y vigencia.

Décimo aniversario de “Heaven denied”

Fotografía: Miguel Lara Urzúa

Texto: Sebastián Lazo Siriani

El fin de la velada era claro, celebrar el aniversario de “Heaven denied” (2006) y para ello Nuclear animó la fiesta con la vehemencia de Dezaztre Natural, la cólera de Dekapited y el frenesí de Conflicted.

Fue Dezaztre Natural que comenzó con las hostilidades sónicas. La banda con su Thrash/Crossover se mostró  entretenida y apasionada, demostrando que arriba del escenario se debe entregar todo.  Haciendo caso omiso a los pocos asistentes, el show mostrado fue callejero, rebosante de  actitud, dando la impresión que se estaba oliendo el pavimento. Los cinco chicos de Dezaztre mostraron ganas, dejando claro que lo de ellos no es una casualidad, es la honestidad lo que les acomoda y les sale por los poros. Música honesta, en extremidad pura.

Luego vendría en turno de Dekapited, el cuarteto no venía en son de paz y con un Thrash más oscuro y beligerante azotó a los asistentes de la Kmasu. Los thrashers una tras otra pieza de caos que interpretaban aplanaban al respetable, que ya a esa hora era un poco más numeroso. El cuarteto en ningún momento flaqueo en cuanto a su puesta en escena, la cual bordeaba estilos más extremos dentro del metal, pero descuidaron su sonido, éste pecó de definición, opacando el bello caos que provocaban sus malvadas procesiones sonoras. Lo hecho por los de Macul fue una cacería, lástima que fuese una no tan cuidada.

Las dos agrupaciones previas dejaron  al público expectante y con un afán agresivo musical importante, el cual se calmaría con ariqueños de Conflicted . Los cuatro headbangers fueron un tapado en la velada, la eficacia y la actitud con que tocaban era asombrosa. Los thrasheros apunta de potentes riff y líneas vocales llenas de actitud forjaron a lo largo de su show una conexión importante con los asistentes, provocando un desorden digno de esta fiesta, dejando claro que son una banda a tener en cuenta. Groove y agresión ¡Qué combinación!

Había sido una velada intensa, pero aun quedaba la mejor parte, aun había que recibir a los maestros de ceremonia, todo estaba listo y dispuesto para una presentación memorable. Todo hacía presagiar que este show no sería como todos y así lo fue.

El despliegue escénico, donde sobresalía un inmenso telón, impreso con las cabezas baleadas de cada uno de los gobernantes que ha tenido este país casi los últimos cincuenta años, además de un intro expectante generó una bomba de energía que detonó cuando comenzó a sonar fuerte y claro el primer tándem de la noche, sonaban ‘The Pain You Asked for…’  y ‘Vindictive’, de su celebrado elepé “Heaven denied”. Simplemente brutal.

El show propuesto por Nuclear desde un comienzo sonaba fresco y claro, cada canción que interpretaban era un golpe a la cátedra, la banda sabe cuál es su fuerte y manejan a diestra y siniestra  sus virtudes.

El quinteto, mientras pasaban canciones como ‘Sadistic Method for Crime’, ‘Killing Spree’ y ‘F.P.S.C.’, se mostraba cada vez  más engranado. El sonido fue de primera línea y fue necesario para poder comprender a cabalidad la agresividad y precisión con que Nuclear interpreta cada una de sus piezas.

La banda se mostró solida, partiendo por la anarquía  lirica de Matías Leonicio, las punzantes guitarras del dúo conformado por Sebastián Puente y Francisco Haussmann, la aplanadora de Roberto Soto en el bajo y la precisión percutora de Punto Sudy, hicieron de este decimo aniversario de “Heaven denied” un espectáculo digno de emular y que entrega un precedente importante, ya que reafirma que el Thrash posee una vigencia perenne, que no sucumbe a modas, ni tendencias y que está ahí porque son los fanáticos lo que lo sostienen, mostrando una incondicionalidad emocionante, aunque esto suene paradójico.

Lo ocurrido este cinco de noviembre, en Kmasu Premiere, fue un espaldarazo gigante a esa tradición thrashera del chileno. Lo vivido durante casi cuatro horas, dejó claro que el “tuca tuca” sobrevive por su entereza, la cual le permite a una banda como Nuclear ser la cabeza de un movimiento, el cual jamás  morirá y que se sigue nutriendo de quienes entienden que el escuchar musca extrema  no es un mero hobby, sino que es un apasionado estilo de vida.

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