Me llamo Sebastián: “No hacer música desde tus vivencias y experiencias es ridículo”

Sebastián Sotomayor saltó de la academia de canto de Luis Jara y de Rojo fama Contrafama, hasta producir su último disco con Cristián Heyne. En su camino tuvo que soportar críticas por su físico y por ser homosexual. Hoy a los 29 años “Me llamo Sebastián” logró el punto más alto de su carrera. “Yo nunca he hecho mi música por una especie de panfletismo y no siento que tengo que levantar una bandera sobre los gays”, dice el músico que saltó de las tocatas en casas a Lollapalooza.

Fotografía: Miguel Lara Urzúa

Texto: Sebastián Lazo Siriani

Me llamo Sebastián / Manatí Sanguchería

¿Cómo fue tu infancia?

Mis papas viven en Cerrillos. Mi mamá es educadora de párvulos, mi papá es comerciante y de ahí nací yo. Soy el segundo hijo de varios y de muy chico mi papá cachó que yo era medio cantante, como que era entonado. Se obsesionó, un poco, con que yo cantara, y eso a mi me encantaba. Me empezaron a llevar a la tele desde muy chico y de ahí la música siempre fue como un hilo conductor en mi relación con mi papá. Después en el colegio yo iba a una academia de canto, entonces tenía una vida doble: la mitad en el colegio, super nerd, molestoso igual y la otra mitad en la academia de Lucho Jara.

Era poco rockero, era de la onda de canciones de radio. Me encantaba Laura Pausini. Era lo que podía acceder como un ser humano normal, sin internet y sin una familia tan artista.  

¿Cómo comenzó tu gusto por la música?

Siento que hago todo a través de una visión musical, no sé despegarlo de mi. No me acuerdo de un yo sin ser muy musical; sin estar cantando todo el día o sin inventar canciones o tocando algún instrumento, es algo que siempre he hecho. Lo tenía que hacer. Era muy ñoño también, no tenía tantos amigos.

Me llamo Sebastián / Manatí Sanguchería

¿Barajaste en algún momento dedicarte a un rubro fuera del ámbito artístico?

Me gusta mucho el área de las ciencias. Me hubiese gustado ser doctor, pero igual no tengo el cerebro, no tengo la disciplina. Creo que no podría hacer algo que no tenga que ver con el arte, por que me moriría de pena con las rutinas del trabajo.

¿Siempre fue el pop lo que llamó tu atención, o en algún momento curioseaste otros géneros?

Yo tengo cuatro discos y los dos primeros están en Bandcamp. Igual no sé si era pop, era lo que yo podía hacer. Yo tocaba piano y hacía una letra, pero no era pianista. A veces tocaba guitarra y escribía letras, pero nunca pensé en el estilo que estaba haciendo: solo hacia la música que me salía.

¿Cómo ha sido el transito en tu carrera?

Mi primer disco lo grabé en un computador con un pololo y lo sacamos a la internet, aunque a nadie le importara. En el segundo disco también hice todos los arreglos, pero como me fluía en ese momento. Estaba muy en la onda de los musicales, entonces compuse un disco para un trío de cuerdas y un piano. Lo compuse y lo hice, tampoco reflexioné tanto. Trato de fluir. Enfrentarse a un disco involucra una energía artística, que tiene que ver con tu posibilidad real, con no tener más recursos que grabarlo en tu computador, no saber tocar más que un teclado y que eso se transformara en mi primer disco.

Me llamo Sebastián / Manatí Sanguchería

¿Cuándo decidiste estudiar música, lo hiciste con el afán de profesionalizar tu carrera?

Cuando decidí estudiar música en mi adolescencia, sin saber nada de el vida, sin saber el “calvario” que podía traer eso en algún momento de mi vida, obvio que quería, con todas la fibras de mi ser, poder cantar y vivir de eso.   

¿Siempre concebiste la música como un acto confesional?

Los gallos que a mi más me gustan, no sé, los rockeros más bacanes, Bjork, toman su presente y lo transforman en música. Entonces, yo siento que no hacer música desde tus vivencias y experiencias es ridículo. Un autor lo único que puede hacer es hablar de lo que le ha tocado vivir, lo otro es pretencioso. Entonces, únicamente yo puedo confesar mi vida, las experiencias que a mí me tocan.

Me llamo Sebastián / Manatí Sanguchería

¿Siempre tuviste esas ideas?

Me acuerdo cuando tenía 18 y estaba muy en la onda de tener fama, estar en Rojo, qué sé yo y por un foro contacté a un productor, nivel cero de seriedad y este hueón quería mucho tener una banda así como media Kudai. Le escribí: “yo quiero una banda que se haga ultra famosa”. Ese era mi objetivo. Era un adolecente inseguro, quién sabe. En ese proceso yo también salí del closet y mis canciones comenzaron a ser gay entre comillas, porque hablaba de un hombre, de las cosas del amor, igual super atrapado en ideas del amor de Disney muy ridículas y este productor me dijo “hueón, si querí que esta cuestión salga en la radio no podí ser gay, no es el camino”. Y yo en ese proyecto, que nunca lo voy a nombrar, cedí y dije que bueno a todo. Cambié mis letras, me empecé a enrollar con la idea de que tenía que ser más flaco, hueas que no quiero nunca más en mi vida.

¿Experiencias como esas te marcaron como artista?

Tienes que saber que hacer música es una huea tan insegura, tan inestable, y que a mis 80 años puedo ser un viejo que no tenga donde caerme muerto, si gasté mis fortunas. Si te quieres dedicar a eso y arriesgarte, hazlo en tu ley, habla de las cosas que quieres hablar, como si yo veo un hueon que le pegan por ser “cola”, o  a mi me gritan algo porque tengo el pelo rosado, puta, yo voy hacer canciones que tiene que ver con eso, que es lo que me toca escribir a mi, lo que me toca ver, lo que a mi me hacen. Es la realidad que yo puedo retratar, lo otro es ser ostentoso.

Me llamo Sebastián / Manatí Sanguchería

¿Crees que tu música concientiza o puede hacer algo frente a un país conservador y pacato como Chile?

Yo nunca he hecho mi música por una especie de panfletismo y no siento que tengo que levantar una bandera sobre los gays. La gente, sobre todo los que no nos consideramos heterosexuales, tenemos el deber de cuestionarnos las cosas. Desde lo que sé hacer, levanto una especie de bandera, pero nunca aliándome con una institución o un movimiento, una organización. Supongo que no haría eso, pero si gente me ha escrito: “yo a mi hijo no lo dejaba jugar con Barbies, escuché tu canción, me puse a llorar, y ahora lo dejo jugar”. Yo creo que no importa el significado que yo le de, sino el significado que otros le dan.     

Dijiste que cuando niño no te llamaban a audicionar por tu peso ¿Cómo eso influyó en tu actual manera de ver la escena? ¿Crees que para que a alguien le vaya bien basta el talento o alcanza con una buena pinta y un buen producto?

Si a talento te refieres a una habilidad tradicionalmente asociada a una expresión artística, como cantar bien, tocar bien un instrumento, o poder combinar bien los colores, o poder ocupar bien el lenguaje… 

Me llamo Sebastián / Manatí Sanguchería

¿Hacemos alusión a generar emociones?

Entonces yo creo que la música chilena tiene mucho talento, quizás no son virtuosos, pero si el talento es generar emociones, yo creo que hay muchos que hacen lo que quieren. Javiera Mena, que haga que toda esa gente baile y lo pase bien y que hable de cosas como semi -chistosas, semi – en serio, semi – trascendentales igual, yo siento, que es un talento poder maniobrar todos esos hilos para hacer su música. Los temas que otros músicos trabajan, o las sonoridades que ellos buscan tienen que ver con otros imaginarios. Eso también está bien, no creo que sea un falta de talento , creo que es una descoordinación. No todos vibran con la música de la Javi, no todos vibran con mi música, no todos vibran con la Camila Moreno. 

¿Para ti que representan los géneros musicales que son más subterráneos o extremos, como el hip – hop más callejero, el metal o el punk más extremo?

Nosotros como que dividimos las cosas, pero en el fondo la génesis de la música es un ser humano que agarra una cosa y la hace sonar. Sonidos y silencios, entonces como se puede decir que ese sonido y silencio que alguien produce esta mal. No lo entiendo. Yo entiendo que hay gente que le puede gustar más o menos, pero yo creo que las escenas subterráneas van a seguir existiendo, porque corresponden a una necesidad de la gente. La gente que hace punk y esas cosas lo hace porque quiere decir algo, aunque sean unas letras que puedes encontrar burdas. Pero ¿cual es el valor del arte? ¿que sea algo bonito? ¿qué diga algo, o no? Yo no tengo esa respuesta.

¿Qué fue para ti que el productor Cristián Heyne se fijara en tu trabajo?

Fue hermoso, fue algo que necesitaba en ese momento, fue como un reconocimiento, me subió mucho el ego. Fue bonito ver también como una persona, que yo siento como una especie de referente en Chile, hablara tan bien de mis canciones. Igual al Heyne, años atrás, le mandé un correo cuando yo quería grabar mi segundo disco. Le envié un demo y el encontraba que nada, que no, que no quería trabajar conmigo y que no podía. Encontraba que mi música era muy rara. Me dio unos consejos como por mail. Luego, cuando estaba en México hace dos años, Heyne me mandó un correo. Recién me había descubierto ahí, no se acordaba del mail que le mandé antes. Entonces siento que es una especie de reconocimiento, pero también me hace ver que dentro mío ya estaba esa semilla que yo vislumbraba, que mis canciones iban a llegar a la gente. También fue bueno saber que no lo necesitaba, como que mi música se puede defender sola. No me interesa demostrar algo, o llegar a un lugar en la industria. Quiero hacer la música que a mi me sale. Soy un rockero que toca piano en mi cabeza.     

Me llamo Sebastián / Manatí Sanguchería

¿Qué te parecieron los dichos de Alex Anwandter en la cumbre del rock? ¿Crees que fue tendencioso?

“Quizás no es el lugar más indicado para decirlo, pero yo no me identifico mucho con el rock. Y no lo hago por la siguiente razón: el rock ha sido tradicionalmente un club de hombres. Y este 2017, si necesitamos algo, no  es un club de hombres”.

Lo más importante es la música. Si decides ser artista está bien dar un mensaje panfletario, como decir algo de un discurso. No creo que haya sido improvisado, entonces, para que mentir, como que decían: “esto no estaba preparado, pero yo quiero decir que no sé qué…” Siento que más que su música, lo que más esta instalado de su disco nuevo es su discurso. En una entrevista decía que nadie se había hecho cargo del movimiento de la diversidad de frente, y que sentía que era un poco su obligación tomar ese lugar en la escena musical nacional.

Yo creo que hay músicos, partiendo de mi experiencia y otros músicos que son “colas” y que llevan trabajando caleta de rato. Creo que es un poco condescendiente no ver todo el trabajo underground que se está haciendo y decir que esto nadie lo está haciendo, entonces yo tengo que martirizarme.

¿No crees el discurso fracciona?

Siento que el movimiento en Chile no tiene un rostro fuerte y bacán, o son medios fachos. El Alex encarna una cuestión, intenta ponerle voz a gente que realmente no tiene. Si quieres mostrar un trabajo, no puedo hacer que la gente se ponga ansiosa por otras cosas en vez de la música. Creo que eso no me gustaría hacer como artista , como hablar en la Cumbre del Rock. Yo sé que la gente que sigue mi trabajo, sabe lo que yo hago. La canción habla por si sola. Direccionar tanto al público para que haga una lectura sobre tu disco igual tiene que ver con ese tipo de acción, con decir “oye, como puedes vivir contigo mismo”. No digo que esté mal, quizás para él es super genuino. En Chile no existe  gente que levante la voz por nosotros, la inclusión es importante, pero aun tenemos que pedir permiso para emparejarnos o para adoptar, es ridículo. Si nacen símbolos como el Alex, yo creo que es la gente la que tiene que levantar esos símbolos, no el artista a si mismo. No venderlo antes de que suceda.         

Me llamo Sebastián / Manatí Sanguchería

¿Banda o solista, cual?

Ártica y las Magnéticas – Bjork

¿Un disco?

Medúlla (Bjork)

¿Una serie?

Sense8

¿Video juego?

Super Smash Bros

¿Infancia?

Cubos de hielo

¿Adolescencia?

Espinillas

¿Adultez?

Negación

¿Quién protagonizaría la película de tu vida?

¡Por favor! Nunca hagan una película de mi vida

¿Con que músicos famosos harías una fiesta y a quienes no invitarías?

Invitaría a todos los que quisieran ir, pero sin ropa.

¿Le debes plata a alguien?

Debo demasiada plata, demasiada.

Si viajara al pasado, ¿a quién matarías?

No mataría a nadie, pero…

¿Cuál es el lugar más extraño donde ha despertado?

En un baño, en una discoteque, en Berlín, que no sé cómo llegué