Cuatro Bocas: Jamás las albóndigas fueron tan especiales

Siempre cuando hablamos de ir a comer o recomendar un lugar, muchas veces se opina de una buena hamburguesería, un buen plato de pastas o una picada de esas que te dejan el ombligo para afuera, pero si les recomendaran un lugar donde la especialidad son las albóndigas, suena extraño ¿no? Con ustedes Cuatro Bocas, donde comer albóndigas es ciertamente una experiencia.

Texto: Sebastián Lazo Siriani

Fotografía: Rodrigo Vilches

Cuatro Bocas

Con grata amabilidad nos reciben Arturo y Daniela Peñafiel, padre e hija, quienes comentan que Cuatro Bocas nació como una apuesta, que se basó en la tendencia y moda emergente que impuso el The Meatball Shop en New York.

Las albóndigas aquí denotan esa enjundia, esa sazón que uno no espera en tan esférico bocado. Clásicamente asociamos esta preparación con la pasta y la clásica boloñesa, pero ellas están lejos de terminar ahí. La innovación de Cuatro Bocas va en ser un producto elaborado, que combina sabores, proponiendo algo que aquí por estos días no existe.

Cuatro Bocas

Para los Peñafiel, Cuatro Bocas persigue una propuesta entretenida, el número no es al azar:  busca el compartir, para ellos es el número justo. El 2 es muy íntimo y el 4 es multitud. El cuatro es un número ideal para acompañarse y degustar las preparaciones.

Cuatro Bocas

Cuatro Bocas sorprende y para eso bastó probar una clásica albóndiga; la alabada de prieta con nuez, una de jaiba y una que sorprendió al paladar, una de pollo, envuelta en sésamo, sobre una salsa de maní. Algo fresco, entretenido de ver y comer.

Cuatro Bocas

Un lugar donde la comida se caracteriza, un espació que tiene algo que ofrecer y eso, hoy, pucha que cuesta encontrarlo. Sin duda, se debe ir.

Dirección: Manuel Montt 983, Providencia, Stgo.

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