Reset Fest: Una casa de crudos y bellos sueños

DEAFHEAVEN/ CENIZAS/ LA BESTIA DE GEVAUDAN

Viernes ocho de julio y un gélido Santiago se disponía, en menos de un año, al regreso de los norteamericanos Deafheaven en el marco del Reset Fest, a llevarse a cabo en el Espacio San Diego junto a los nacionales de La Bestia de Gevaudan y Cenizas. Un recinto peculiar, ya que garantizaba cercanía con los músicos, pero dejaba ciertas dudas  respecto del sonido que las bandas podían alcanzar.

Fotografía: Miguel Lara Urzúa

Texto: Sebastián Lazo Siariani

La primera agrupación en saltar a escena fue La Bestia de Gevaudan. Ésta desde los primeros sonidos machacaron de forma cruda e intensa y entregaron a los asistentes un setlist fluctuante entre una intensa violencia, pasando por pasajes pasivos, hasta momentos de tensa calma. El trió en el escenario y el señor de las imágenes fuera de él, hicieron ver una vez más a una a la banda como una experiencia compleja, pero atrapante. La agrupación no se anda con pequeñeces y está llamando la atención de quienes los presencian. Esta bestia es un ariete de sonidos y que va en busca de más. Una vez más Perfil B llama a prestar atención aquí.

Luego vendría Cenizas, el quinteto tomaba las tablas de San Diego 1455 luego de varios meses sin acción, factor que se notó en el escenario, pero que en base a actitud lograron salir airosos. Ellos logran generar una simbiosis con su público, el cual es fiel, sabe y corea sus canciones y siempre hace que jueguen de locales donde quiera que toquen. La banda tuvo una presentación potente, con algún que otro problema técnico y cumplió, dejando a los asistentes preparados para ver a los norteamericanos.  Cenizas apelando a la mixtura sónica que los caracteriza (Hardcore/Death metal melódico) fueron efectistas, pero ojalá se den cuenta que hay más en ellos de lo que muestran.

A eso de las 21:45 hrs subía Deafheaven, liderados por Kerry McCoy y George Clarke, al escenario de San Diego, el lugar estaba casi con un lleno total y se sentía que podía estallar en cualquier momento y eso fue lo que pasó cuando comenzó a sonar  ‘Brougth to the water’ de su última placa “New Bermuda” (2015). El lugar era un pandemonio y mostraba el vigor del público que quería destruirlo todo a su paso. Los californianos eran un caótico maestro de ceremonia.

Existían dudas respecto del sonido con que la banda podía sonar, ya que en su pasada visita la banda había tenido un sonido aplastante y era una interrogante si es que en esta locación se podría reeditar tal experiencia. Para tranquilidad del público el sonido estuvo ad hoc a la circunstancia, las guitarras de McCoy y Mehra funcionaron en perfecta armonía, el bajo de Lee Clark, vistiendo la camiseta de Chile, aplicadísimo, las percusiones de  Tracy bestiales, tanto como elegantes. Cuento aparte es el show que hizo George Clarke, quien se roba las miradas y genera una devoción entre los jóvenes que raya en lo bizarro. Es extraño hablar de una banda de Metal y poder congeniar ciertas actitudes del público, pero ese es otro tema, al final del día ese fue un aditamento más a un show redondo que deja claro porque Deafheaven son una de las bandas en boga hoy por hoy.

Luego de casi una hora y treinta minutos Deafheaven termina su presentación con su himno ‘Dream House’ del trabajo que los catapulto el 2013 “Sunbather”. Como todo el show la intensidad fue desbordante y culmino una velada que para muchos será inolvidable y que para la banda norteamericana será difícil de borrar. La retribución banda/público que se vio esa noche será difícil de igualar y deja claro que la música extrema aun está viva y rejuvenece con apuestas de esta índole. Deafheaven un completo acierto.

Revisa a Deafheaven en todo su explendor, pinchando aquí.