Bryan Blue: La pasión que emana del alma

Es costumbre que se busque pertenencia a cierta edad, ésta se encuentra en diversas expresiones culturales, artísticas o deportivas. Ahí, cuando cada individuo busca cualquier resquicio con el fin de alinearse a un plan, algo que le genere bienestar. Comúnmente esa búsqueda culmina en algo tendencioso, pero ¿Qué se puede decir de muchachos que eligen el Blues como su entorno y pertenencia?

Texto: Sebastián Lazo Siriani

Fotografía: Miguel Lara Urzúa

El Blues, esa sonoridad nacida de afroamericanos, en suelo norteamericano a finales del siglo diecinueve, ha logrado trascender etnias, generaciones y estilos musicales. La música del alma, como se le denomina, posee excéntricos, pero fuertes representantes, que en vez de llenarse la boca de comentarios como: “Al blues le debemos esto, o aquello” ellos van más allá y abrazan ese sonido como un estilo de vida.

Así llegamos a Bryan Blue, el músico y quien da nombre a la banda, junto a él Ricardo García Huidobro, organizador del “IV  Festival de Blues y Cervezas Lago Ranco”, ambos forman un tándem peculiar. Bryan en guitarra/ voz y Ricardo en armónica respectivamente, muestran un universo que va mucho más allá de las melodías y las diferentes vertientes que emanan del Blues. Lo que expelen estos hombres, va más allá de un saber enciclopédico, sino que se logra percibir que respiran los sonidos del Missisipi, para transportarlos acá.

La conversación se desenvuelve en un oscuro y vacío Bar de René, entorno que invita a que ambos artistas relaten como llegaron a ser adoptados por el Blues y como sus senos familiares los influyeron en una elección que, con tozudez  y orgullo, ha calmado sus almas, hasta el punto de llegar a organizar un festival en la decimo quinta región del país, con el solo fin de propagar las armonías que a ellos los han estremecidos.

Ambos comparten experiencias en sus años de infancia,  muchos no entendían por que se habían alistado a un “genero musical” tan poco llamativo, pero que de igual forma los hacia sentir importantes. Ellos no eran populares, pero si honestos con la arritmia emocional que sentían al percibir la guitarra, el cigarbox, la armónica, el banjo, el contrabajo y el constante e hipnotizante loop que construye el Blues.

Con el corazón lleno de goce e instrumentos en mano, parte de la Bryan Blue se hacen escuchar y con las botas bien puestas, hacen que la barra del mítico René, se posea de los acordes y el espíritu del blusero. Escuchar tan familiares melodías, pero a la vez tan ignoradas, revelan que a pesar de lo foráneo que puede ser un expresión, esta siempre puede ser parte tuya, solo debe tocar esa fibra, que a estos artistas ya ha contagiado.